El reto de injertar entre pelo existente sin causar shock loss permanente. Descubre por qué la técnica DHI es la única opción segura.
No estás calvo, pero tu pelo ya no tiene el volumen de antes. Entre los mechones se ven claros que no deberían estar ahí. La alopecia difusa es un desafío único: necesitas más densidad, pero conservas pelo nativo que debe protegerse a toda costa. Operar sin la técnica correcta puede dejarte peor de lo que empezaste.
En Medical Esthetic Group, especializamos la técnica DHI para casos de alopecia difusa. Porque entendemos que tu miedo real no es el dolor: es quedar con menos pelo del que tenías.
La diferencia con una zona calva es radical. Una calvicie es un lienzo en blanco. La alopecia difusa es un bosque que se aclara: hay árboles que siguen en pie, débiles pero vivos, mezclados con zonas despobladas.
El riesgo real se llama Shock Loss permanente. Cuando un cirujano inexpertamente injerta entre pelo nativo, existe el peligro real de dañar los folículos vecinos. El trauma de la incisión puede matar el pelo sano que aún conservas.
Querías más pelo y terminas con menos. Este es el miedo que paraliza a los pacientes con alopecia difusa: ¿Y si la cirugía me deja peor?
Cuando el objetivo es aumentar densidad sin sacrificar lo que ya existe, la técnica DHI (Direct Hair Implantation) se convierte en la herramienta definitiva.
La clave está en el implanter, un lápiz inyector que permite un control milimétrico. El cirujano puede separar físicamente los pelos nativos e insertar el nuevo folículo en el espacio exacto, sin necesidad de crear canales previos que podrían cortar raíces vecinas.
Aquí viene una verdad incómoda que pocos te dirán con claridad: no se puede operar una alopecia difusa inestable.
Operar sobre pelo que sigue cayendo es garantía de fracaso a medio plazo. El injerto rellena los huecos actuales, pero si el pelo nativo continúa miniaturizándose, en dos años tendrás nuevos claros alrededor de los injertos, creando un efecto de «ajedrez» poco natural.
El objetivo no es recuperar todo el pelo. Es engrosar lo miniaturizado, «revivir» lo recuperable, y estabilizar la caída. El injerto DHI rellena únicamente los huecos que la medicación no pudo cubrir.
Operar sin estabilizar primero es como pintar una pared con goteras. El problema subyacente sigue activo y estropeará el resultado.
No todo el mundo con alopecia difusa es candidato a injerto DHI. Estos son los requisitos que evaluamos en tu diagnóstico sin compromiso:
Si cumples estos criterios, la técnica DHI puede transformar tu imagen sin poner en riesgo un solo pelo de lo que aún conservas.
Evaluaremos la calidad de tu pelo nativo y te diremos honestamente si eres candidato a redensificación con DHI.