Contra todo pronóstico, en 2020 los tratamientos médico-estéticos han aumentado. Parecía que pasar más tiempo en casa, la ausencia de celebraciones y la reducción de la vida social harían disminuir la preocupación por el aspecto físico, pero nada más lejos de la realidad. Al tiempo que las ventas de maquillaje -la mascarilla es la principal responsable-, las consultas en los especialistas del cuidado de la piel se han disparado. Precisamente solucionar con protocolos estéticos problemas que antes se camuflaban con fondos de maquillaje, correctores o iluminadores es una de las nuevas peticiones más frecuentes; una demanda tras la que, una vez más, el ácido hialurónico tiene la respuesta. Igual que sucede en el caso de las ojeras, que pueden tratarse en cuestión de unos minutos con este compuesto, también el resto del rostro puede iluminarse con ácido hialurónico gracias a un protocolo que, además, no requiere infiltraciones de relleno, sino solo microinyecciones a nivel dérmico.

Notar la piel apagada y arrugas de expresión más marcadas son dos problemas muy vinculados al cansancio y al insomnio que tanto se han extendido en los últimos meses, incluso en las personas más jóvenes. Pero también son dos preocupaciones que podemos atenuar en media hora con un mismo tratamiento, el protocolo Skinboosters de Mira+Cueto, basado en microinyecciones de ácido hialurónico estabilizado de baja reticulación para devolver la luz y la jugosidad a la piel. No se trata de un relleno porque no produce remodelado facial, pero tampoco de una mesoterapia porque su efecto hidratante es más profundo, se aprecia desde la primera sesión y dura varios meses. Por eso, puede ser un protocolo perfecto si quieres un efecto flash que, además, perdure durante mucho tiempo y no requiera de retoques periódicos constantes.

El tratamiento con el que no necesitarás iluminador durante meses

Las doctoras Mar Mira y Sofía Ruiz del Cueto explican que el objetivo de este protocolo es “impulsar una mejora de la calidad de la piel, aumentando sus condiciones de elasticidad e hidratación”. Puede aplicarse en cara, cuello, escote, labios o incluso manos, y, según el tipo de piel, comienza con un peelding superficial para renovar las células cutáneas. A continuación, se aplican las microinyecciones superficiales del ácido hialurónico Skinboosters de Galderma en las zonas más finas de la piel o en aquellas que preocupen a la paciente (el tratamiento siempre se personaliza). Después se potencia el efecto de luminosidad con vitaminas, minerales y principios activos que nutren y mejoran la elasticidad dérmica, y se termina con una mascarilla oclusiva con factores de crecimiento epidérmico que regenera la piel.

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“La piel se nota más jugosa desde el primer tratamiento”, afirman las doctoras, aunque es una semana después cuando el efecto de hidratación, luminosidad y piel más bonita se aprecia todavía mejor; un resultado que puede durar hasta seis meses, especialmente en pieles jóvenes. De hecho,es un tratamiento perfecto para veinteañeras que quieran iniciarse en la medicina estéticaporque ellas notarán al máximo la mejoría en la hidratación y la luminosidad, además de atenuar las ojeras o las primeras arrugas finas, si se aplica localizado en esas zonas.